lunes, 1 de febrero de 2010

Rebelión en la granja. Farmville Vs. Vida Real



¿Qué son todos esos gatos que encuentran mis amigos del Facebook? ¿Es que han hecho una quedada en la protectora y no me han avisado?

¿A qué viene publicar tantos huevos misteriosos? ¿No tendrán salmonella?

¿Qué hace Silvia dándome las gracias (y en inglés, que es como si me hablas en vasco), si le presté 10 euros hace seis meses, y cuando me ve, cruza la avenida con el semáforo en rojo?

¿Desde cuando reparte monedas el ratanui de Ricardo, si es de los que van por el pedido a la barra para comerse las aceitunas por el camino?



¿Por qué me pide ese gringo que le fertilice? ¿A que le suelto una hostia?

Estas son las típicas preguntas que se hace un ser humano normal, de los que ya quedan pocos, pues la mayoría han sucumbido a un ente que les obliga a realizar trabajos forzosos a cambio de un par más de dioptrías para tus ojos y del dedo índice de la mano derecha. Es el conocido "Farmville", un juego en flash que te brinda la oportunidad de ser un granjero. Sí, han leído bien, un puto granjero. Nada de ser un mafioso, una estrella del rock o un futbolista de élite.

A simple vista, cualquiera podría pensar "es imposible que esto triunfe". Pues has vuelto a equivocarte, ya que juegan alrededor de treinta millones de personas al mes. Claro que, esto tiene su truco, ya que han banalizado y azucarado al granjero y su granja hasta límites insospechados. Para explicar todo sin recurrir a mi pésima verborrea, he aquí una lista comparativa de "La vida en Farmville" y "La vida real":


FARMVILLE Vs. VIDA REAL





- En Farmville, visitas a tus vecinos a diario, les ayudas en las tareas más apestosas como abonar coliflores e inseminar gallinas, y ellos te pagan por tu labor. / En la vida real, si se te cruza un vecino, lo lanzas por el hueco de la escalera para que no te obstaculice el paso y así poder llegar a tiempo antes de que se te marchiten las rosas que has plantado.

- En farmville, estás al tanto de tus fresas, frambuesas y otras frutas de fácil putrefacción, ajustando la alarma de tu móvil para que te avise antes de que se pongan pochas. / En la vida real, tienes en el frigorífico unas pasas que no son pasas, sino chirimoyas que compraste hace seis años, las cuales han menguado y absorbido todo tipo de olores y microorganismos.

- En la granja virtual, recoger algodón, uvas o rosas es como bailar con Fred Astaire en un salón del palacio de Versalles mientras te anuncian que acabas de ganar la lotería. En la vida real, hasta hace bien poco, estas cosas las hacían esclavos.

- En la granja, cuando te tropiezas con un animal abandonado, te encargas de que llegue a buen recaudo y sea feliz. En la vida real, si ves a un gato por la calle, le pegas un viaje con el zapato de tres pares de cojones.



- En la granja compras muchos objetos decorativos feos e inútiles a precios desorbitados y que muy pronto acaban almacenados, malvendidos, o directamente en el contenedor de la basura. En la vida real... ocurre lo mismo que en la granja virtual pero el dinero que te gastas es de verdad, y en el Cash Converters te dan menos aún por tu basura que en Farmville.

- En la granja todos tienen sus terrenos limpios de malezas, aseados y con un cuidado y pulcritud extremos. En la vida real, tu casa es un puto estercolero al que no le dedicas ni el 1% del tiempo que pasas redecorando Farmville.

- En la granja, tus patos dan plumas, tus vacas dan leche y tus gatos, pelitos para pinceles; ningún animal sufre en Farmville. En la vida real engulles a estos tres animales en los platos del Chino de la esquina.



- En Farmville puedes entrar en cualquier granja a cualquier hora y como te apetezca. Sólo tienes por obstaculo una ridícula valla que no siempre está unida con la contigua. En el peor de los casos, te tocará saltar un seto de la altura de tu mesilla de noche. Prueba a hacer lo mismo en algún campo de almendros de la zona de levante, y nos lo cuentas, si sobrevives...

- En Farmville, las patatas tienen el tamaño de unos melones, las zanahorias son como salchichones y las fresas son en tamaño como manzanas, y todos son felices y nadie pone pegas ni habla de transgénicos. En la vida real, si vas al mercado y tocas una naranja con forma de limón, al llegar a casa te lavas las manos, por si las moscas.

- En la granja, cuando te quedas sin espacio, puedes pedir a tus amigos que te ayuden a construir otro granero donde guardar todas esas cosas inútiles que compras sin pensar. En la vida real, como tus amigos no sean Amish, lo llevas crudo.

-Hay en Farmville vacas rosas que dan leche de fresa y vacas marrones que dan batido de chocolate. En la vida real, ningún batido comercializado tiene rastro alguno de leche.



- En las pasadas navidades, todo Farmville decoró su granja con mil y un motivos navideños, a cual más hortera: renos con luces de colores, bastoncillos de caramelo de 20 metros de altura, árboles de navidad gigantescos... En la vida real, si pones un simple papa noel colgado de la ventana, corres el riesgo de que sea la más apedreada del barrio.

Muchos otros ejemplos ocupan mi mente, pero no deseo ahora mismo compartirlos con vosotros.... bueno, vale, es mentira... me he quedado en blanco. Que os den por el... que tengo unas alcachofas que recolectar.


1 comentario:

  1. wajajajajjaja!!! ¬¬' Lamentable, pero cierto...

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